La especial finura de los cuencos delfínicos permite que el sonido resultante permanezca estable, sea más duradero, y llegue más lejos. Así, conseguimos niveles de vibración muy superiores a los convencionales.
Cada cuenco irradia una amplia espiral de tonos, sobretonos y sonidos armónicos, frente a los cuencos convencionales que ofrecen una sola nota plana linear. Esta espiral impulsa tu intención y el sonido de tu propia voz, amplificando tu capacidad armónica.
Los armónicos son los sonidos sanadores con los que chamanes y terapeutas, desde tiempos inmemoriales, han trabajado para armonizar y reequilibrar sistemas energéticos y cuerpos sutiles de seres vivos, y lugares.
Su resonancia penetra profundamente en el campo energético (aura) ejerciendo un masaje sonoro en todas sus capas, limpiando energias mal codificadas, deshaciendo nudos energéticos, y en definitiva restaurando el campo energético a su perfecto equilibrio e integridad original.
Los excedentes o “agujeros” de energía en el campo áurico, acumulados y prolongados en el tiempo, son los precursor de la gran mayoría de enfermedades y dolencias. La enfermedad es, en su origen, una falta de armonía en algún nivel físico, emocional o mental.
Por tanto, la armonización de nuestro campo energético es fundamental para el correcto equilibrio de nuestro sistemas y en definitiva, para prevenir y mantener una salud óptima.